Estos imanes de neodimio son una bestia: miden 25 mm, tienen un agujero en el centro para atornillarlos y una fuerza de sujeción de hasta 20 kg cada uno. Vienen con 10 placas metálicas autoadhesivas, así que puedes pegarlas a cualquier superficie (madera, plástico, vidrio…) y el imán se pegará ahí. La carcasa de acero protege el imán y concentra la fuerza en una cara. Ideales para talleres (sujetar herramientas), en casa (para puertas, lámparas, espejos) o incluso para proyectos DIY. Ojo: son muy fuertes y frágiles, así que manéjalos con cuidado para que no se rompan o se peguen de golpe. ¡Un básico super útil si te gusta el bricolaje!